Última Actualización: Enero de 2026
Índice de Calidad de Vida (ICV)
Indicador
ICV 2025

Fuente: ACUMAR – Coordinación de Gestión y Planificación y Dirección de Ordenamiento Territorial.
Descripción
Este índice evalúa la calidad de vida de la población según cuatro dimensiones: vivienda, educación, salud y entorno. De esta manera, se considera a la calidad de vida como el grado en que la población de un territorio específico logra disponer de recursos socioeconómicos, culturales, de infraestructura y ambientales para satisfacer una variada gama de necesidades humanas que posibiliten su desarrollo integral e incrementen sus posibilidades para elegir trayectorias vitales significativas en un marco de equidad.
Análisis de datos
Esta actualización del ICV, elaborada a partir de la información provista por el Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda (CNPHV) efectuado en 2022, permitió profundizar la caracterización territorial de las condiciones de vida de la población residente en la Cuenca Matanza Riachuelo.
Se destaca que la presente fue la primera actualización completa del índice luego de las parciales realizadas en 2019 y 2022 (ver detalle en Nota 1).
El análisis de los resultados obtenidos evidenció contrastes territoriales con una marcada heterogeneidad intraurbana a lo largo de la Cuenca. Los valores del índice se organizaron siguiendo un patrón estructural que combina factores urbanos, socioeconómicos y ambientales, a saber:
- Los valores altos se concentraron predominantemente al noreste del territorio, en especial en áreas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en sectores consolidados del primer cordón del Área Metropolitana de Buenos Aires. Estas zonas presentan mejores condiciones habitacionales, mayor cobertura de servicios básicos, mejor acceso a equipamientos urbanos y contextos ambientales relativamente más favorables. Cabe destacar que no se registraron áreas clasificadas en la categoría “Muy alto” del índice en cuestión.
- Los valores medios se distribuyeron de forma más extendida, conformando áreas de transición entre los sectores de mayor y menor calidad de vida. Estos espacios corresponden a tejidos urbanos consolidados, aunque con déficits parciales en alguna de las dimensiones que componen el ICV.
- Los valores bajos y muy bajos se emplazaron principalmente en el centro y sudoeste del territorio, con una presencia significativa en municipios como La Matanza y en sectores próximos al curso medio y bajo del río. Estas áreas suelen coincidir con contextos de mayor vulnerabilidad social, deficiencias en infraestructura, condiciones habitacionales precarias y una mayor exposición a problemáticas ambientales.
Asimismo, el análisis espacial del ICV permitió identificar gradientes claros de calidad de vida:
- Uno decreciente desde el noreste hacia el sudoeste de la Cuenca, asociado a diferencias históricas en los procesos de urbanización, provisión de servicios e integración territorial.
- Otro transversal hacia el eje del río, donde los radios censales próximos al cauce principal tienden a presentar valores más bajos del ICV, reflejando la persistencia de condiciones ambientales desfavorables y vulnerabilidad social.
De acuerdo a los intervalos definidos para cada nivel de calidad de vida, se pudo clasificar a la población de la siguiente manera:
- Muy alto: 0 habitantes (0%)
- Alto: 899.499 habitantes (20,1%) y 358.537 hogares (23,7%)
- Medio: 634.801 habitantes (36,6%) y 564.540 hogares (37,3%)
- Bajo: 601.203 habitantes (35,8%) y 493.915 hogares (32,7%)
- Muy bajo: 988 personas (7,5%) y 95.417 hogares (6,3%)
Por último, la incorporación de los datos del CNPV 2022 fortalece la precisión del diagnóstico territorial, la planificación, la gestión y el seguimiento de políticas públicas, ya que posibilita:
- Reflejar cambios recientes en la estructura urbana y habitacional, facilitando el análisis integrado de aspectos sociales, urbanos y ambientales.
- Identificar áreas críticas en las que se prioricen las intervenciones en el marco del Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA).
- Contribuir al monitoreo de las brechas de calidad de vida en la Cuenca a lo largo del tiempo.
Notas
1. La versión 2019 del ICV se obtuvo a través de la actualización de cuatro variables: áreas de disposición de residuos (dimensión Salud), accesibilidad a espacios verdes públicos, presencia de cavas y presencia de industrias (dimensión Entorno). Dichas variables fueron integradas según el método de cálculo establecido por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
En lo referente a la presencia de industrias, se tomó la base de datos con los establecimientos empadronados a la fecha en ACUMAR, de acuerdo con lo dispuesto en la Resolución ACUMAR 297/18. Debido a que dicho instrumento toma como referencia el nivel de incidencia ambiental (NIA) para la categorización de las industrias, se ha decidido utilizar el siguiente criterio de clasificación para hacerlo equiparable con el utilizado por la UNLP en el cálculo original del ICV:
- NIA ≥ 45: Se asemejan a establecimientos industriales de tercera categoría (Ley Provincial 11.459 y disposiciones complementarias) y aquellos con relevante efecto (Ley GCABA 123 y disposiciones complementarias).
- ≥ 30 NIA ≤ 45: Se asemejan a establecimientos industriales de segunda categoría (Ley Provincial 11.459 y disposiciones complementarias).
Por su parte, para la versión 2022 del ICV se pudo actualizar únicamente la variable áreas disposición de residuos.
Estos criterios se mantuvieron en la actualización correspondiente de 2025, sumando -como se mencionó más arriba- la información provista por el CNPHV 2022.
2. El ICV se calculó para toda la Cuenca Hídrica a nivel de radio censal, exceptuando aquellos que contaban con una densidad poblacional menor a 10 habitantes por hectárea.

